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19.02.2017
Club Balonmano Málaga
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Me crucé con este club de la forma en la que uno se cruza con las cosas buenas de la vida, por casualidad. No soy de Málaga, dejémoslo ahí, mi hijo quería jugar a Balonmano y un amigo me dio el teléfono de Ángel Molero, así de fácil. Reconozco que no me esperaba lo que encontré, me enganché muy rápido a una serie de cosas que me hicieron recordar que así debe empezar todo. Los valores, el compromiso, el altruismo, la buena voluntad, la ilusión, el esfuerzo, la generosidad, la humildad y por qué no decirlo, la ambición con la que se trabaja en este club, me invitaron (sin conocer aún la mitad de los adjetivos enunciados) a ofrecerme para colaborar en este proyecto. ¿Por qué yo? Y ¿en calidad de qué? Aunque dije que “para lo que hiciese falta, en la medida de mis posibilidades y mi poca disponibilidad”, me ofrecí para poner a disposición del club mi faceta más prosaica, la de consultor: una persona que se dedica a los negocios muy pegada a las TIC, relaciones, Redes Sociales, etc, gestión de empresas, formación e internacionalización. Se me tomó la palabra y me instalé cómodamente como miembro de la junta directiva, “Responsable de Comunicación” en una cena inolvidable, tal día como hoy, hace exactamente un año. Dicho esto, reconozco que mi ofrecimiento venía y viene acompañado de otras motivaciones. En primer lugar, creo en el proyecto, en todo lo que tiene que ver con acercar el Balonmano a todos los sitios, a los barrios, a los colegios públicos, a todos los rincones. En segundo lugar, veo sonreír a los niños y las niñas cuando van a jugar y entrenar, entre ellos a mi hijo. Y por último, todo este roce, ha resucitado en mí la pasión por el deporte que me enseñó a entender muchas cosas de la vida. Fui jugador de ASOBAL en la década de los 90s, jugué en varios equipos, entre ellos el desaparecido Atlético de Madrid, que me fichó siendo juvenil de primer año. Me retiré demasiado pronto por causas ajenas a mi voluntad pero tuve tiempo de ser internacional Junior y disputar un Mundial en El Cairo (Egipto). También tuve tiempo de aprender y disfrutar de este deporte, de estarle agradecido, de almacenar valores para el resto de la vida, de cosechar más que éxitos, amigos y de seguir, como ahora en Club Balonmano Málaga, nuestro club, haciendo algo por y para este deporte y las personas que de alguna manera estamos cerca de él. A ver hasta donde somos capaces de llegar, como mínimo que sea a nuestros propios límites, si es que los tenemos… Un compañero. @jazratia  Joaquín Alberto Zafra (jazafra@clubbalonmanomalaga.es) Miembro de la Junta Directiva del Club. Responsable de Comunicación.
07.02.2017
Club Balonmano Málaga
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Hace ya más de ocho años vi en el colegio de mi hijo un cartel anunciando que se iniciaba la actividad de balonmano en sus instalaciones. Le comenté a mi hijo que yo había jugado a balonmano y no me dejó terminar: quiso probar. Yo también quise conocer quién se encargaba de promover el balonmano en Málaga fuera de los colegios privados/concertados tradicionales y encontré un grupo humano de jóvenes entrenadores, ex-jugadores y jugadores en activo cuya pasión por este deporte me sorprendió gratamente. En todo este tiempo, el Club Balonmano Málaga ha crecido cuantitativa y cualitativamente, pero yo sigo viendo la misma ilusión, trabajo y entrega del inicio por parte de todo el equipo, lo cual me ha animado a pasar de ser un mero espectador a colaborar activamente con el club. Mi hijo sigue jugando y disfrutando como el primer día y mi hija también se ha “subido al carro”. Quiero destacar la importancia de la educación deportiva (por la que los programas formativos pasan de puntillas) en nuestras hijas e hijos, y es que en una instalación deportiva se adquieren valores imposibles de adquirir en las aulas. Es muy gratificante entrar en una cancha y ver (y oír!!!!) a decenas de niñas y niños divirtiéndose jugando al balonmano. Me consta que los monitores reciben agradecimientos de los padres y madres porque sus hijos aprenden a correr de forma coordinada, a relacionarse con los demás, dejan a un lado los videojuegos, etc… Pero además, aunque ellos no lo sepan, se están habituando a hacer deporte, están aprendiendo a superarse y cumplir objetivos, están aprendiendo a respetar a sus compañeros y rivales, están haciendo amigas y amigos para siempre… ¿Quién no ha escuchado a un jugador de balonmano de máximo nivel recordar su etapa de categoría base como la mejor?. Yo he practicado varios deportes tanto de equipo como individuales y, sin dudar, me quedo con el balonmano, y como yo también piensan mis compañeros/amigos del equipo de entonces que a día de hoy (y os aseguro que ya han pasado bastantes años…) nos seguimos reuniendo regularmente para volver a contar las mismas historias de siempre y espero que sea por muchos años más. Creo que el balonmano es un deporte muy completo (correr, saltar, lanzar, …) pero sobre todo, es un deporte eminentemente participativo en el que todos atacan, todos defienden, todos tienen su puesto en el equipo (los no tan altos, los no tan fuertes, los no tan ágiles), todos tienen días buenos y otros no tan buenos, algunos partidos se marca algún gol y otros no, a veces se consigue la victoria y otras veces no, pero siempre gana el equipo. Juan Carlos Roca (jcroca@clubbalonmanomalaga.es) Miembro de la Junta Directiva del Club. Responsable de Comunicaciones y Logística.
31.01.2017
Club Balonmano Málaga
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Actualmente tengo el placer de entrenar a dos equipos femeninos de balonmano en el Club Balonmano Málaga; uno es de categoría alevín y otro infantil. Pues bien, el primer día de entrenamiento de esta temporada reuní a las jugadoras en la pista para iniciar la primera charla de iniciación, cuando observé como varios chicos de la misma edad, que ya estaban entrenando justo al lado, las miraban expectantes, por lo que atendí a su sorpresa con gesto interrogativo, entonces, uno de ellos me dijo: ¿ellas son las animadoras? Jajajaja. Me quedé perpleja; no sabía si reír o enfadarme, pero ante todo soy educadora y realmente el chaval me lo preguntó de verdad, sin ánimos de ofender, o al menos eso quiero creer… Así que le respondí: no; son jugadoras de balonmano como tú. Después echamos un partido y lo compruebas. Hablé con el entrenador masculino, le conté lo ocurrido y le propuse jugar, a lo que accedió gustosamente. El encuentro estuvo muy disputado, pero finalmente ganaron las animadoras!! Las chicas lucharon de igual a igual y demostraron saber jugar a balonmano, como los chicos. Es una anécdota más, de las muchas que vivo ahora en mi faceta de entrenadora, que me demuestra lo lejos que seguimos estando mujeres y hombres en el deporte… Y digo de las muchas porque puedo relatar muchas más: “lanzas a puerta como una niña”, “jajajaja te ha ganado una niña”, “esa niña parece un niño jugando”. Además de otros comentarios referidos al cuerpo femenino y que no sufren los hombres: “vaya tetas”, “vaya culo”, “15, que buena estás”. Estos comentarios están normalizados en la sociedad y, por tanto, en el deporte. Y lejos de ser recriminados, son objeto de risas entre el público. Coletillas sobre cómo nos queda la equipación, si se nos ve algo, si somos guapas o feas, si estamos gordas o flacas, son nuestro día a día. Pero además de los comentarios, estamos lejos en otras facetas deportivas. Las herramientas del juego, por ejemplo. Las chicas juegan a balonmano con un balón enorme!! No se adecua a sus características físicas biológicas. Las mujeres tenemos las manos más pequeñas que los hombres, generalmente, con lo que para que exista igualdad, deben respetarse las diferencias reales. Os lo demuestro claramente en un ejemplo de mi actividad actual. Mis equipos alevín e infantil usan balones de talla 0 y 1 respectivamente; tallas idénticas a las de los chicos de la misma categoría. No puede ser!! Esta es una de las razones por la que mis jugadoras no agarran bien el balón, lo cual condiciona sus lanzamientos; no son fuertes ni van bien dirigidos.  Otro aspecto sexista es el de las técnicas o entrenadoras en los banquillos de los equipos. Vemos mujeres que llevan equipos de base femeninos, pero muy pocas masculinos. Y si vemos hombres que dirigen equipos de base femeninos. Pero lo que nunca vemos son mujeres a cargo de equipos profesionales masculino, y mucho menos selecciones, a dónde vamos a llegar!! No estamos preparadas!! ¿Y el arbitraje? Ha sido recientemente, en este año 2017 cuando por primera vez dos mujeres ofician de árbitras en un mundial masculino!! Es que tampoco estamos preparadas… Y ni que hablar de las altas esferas: puestos directivos institucionales, federaciones, clubes, etc. Ahí no aparecemos. De toda la vida son los hombres los que saben dirigir mejor, faltaría más!! Ellos saben mejor que nosotras lo que más nos conviene a todos y a todas. Pero las animadoras seguiremos jugando a balonmano y luchando para que llegue la igualdad efectiva. Ánimo chicas y arriba esos pompones!! Carmen Irigoyen García (@Cirigoyen13) Aquí más sobre ella: http://www.clubbalonmanomalaga.es/el-club/cuerpo-t%C3%A9cnico/

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